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LA PRISA MATA

(Hola, ¡bienvenidos! Yo soy Charlie, y disculpa – mi Castellano no es perfecto, pero bueno, vamos a ver como hago aquí.

Mi vuelta del mundo en bici, es una aventura, una peregrinación, y una búsqueda existencial, pero también es una oportunidad de difundir y compartir filiosofías. Lo que hice fue, escribir un pequeño discurso para arreglar mis pensamientos, y si me permiteís, lo voy a leer. Y no os preocupeís – será corto, quince minutos o algo.)

Quiero hablar esta tarde sobre los peligros y el daño de La Prisa; de donde ha venido nuestra sociedad; a donde está iendo, y una solución posible para vivir mas felices. Y para echarles un poquito de sabor a estes temas un poco pesados, hablaré un poco de mi viaje también. =)

Pero primero, quiero decir que – yo no soy miembro de ninguna organización activista, no he sido educado formalmente en estas ideas, y no voy a deciros que soy algun tipo de autoridad. Es verdad que he aprendido mucho por viajar sin utilizar vehículos motorizados, y se me han desarollado naturalmente algunas filosofías fuertes, pero todavía soy nada mas que un solo hombre, siguiendo su sueño. Bueno….

Dejé mi trabajo – ¿buen primer paso, no? ¡Lo recomiendo! Trabajaba como mecánico de bicis allí en Wisconsin. Después de una fiesta de la hostia, me separé de mis amigos y de mi familia, y salí de mi hogar, el quince de septiembre, dos mil siete.

El objetivo fue, y todavía es, recorrer el mundo entero en bicicleta. (Digo “objetivo” en vez de “plan” porque, además de ser muy malo con los detalles oficiales y la puta burocracía, no me gusta itinerarios ni horarios ni planes – estoy buscando aventura, y lo mas sé de mi futuro, lo menos aventura exitante puedo disfrutar)

Pedaleé a la costa oriental de los estados unidos y me di cuenta que, no se puede recorrer el mundo entero en bicicleta – había un océano en mi camino. Pensé mucho en ese océano y como atravesarlo; un avión nunca era una opción, y eventualmente, después de aprender mucho de la alta contaminación de las naves de carga y los yates de recreo tan horriblemente materialísticos, llegué a saber en mi alma que sólo aceptaría una sola respuesta – un velero, que cruzaría la distancia abajo del poder de viento. A pesar de todos los chistes monos de “barcos con pedales,” me puse a buscar un barco de vela que iba a Europa o Africa.

No lo encontré en Virginia, entonces me bajé hasta el punto de Florida – Miami. Y allí, depués de dos meses mas, en un golpe de suerte, encontré un capitán que necesitaba tripulación de la isla de Antigua hasta Inglaterra, y otro de Miami a Antigua. No tenía experiencia previa con los barcos, pero te lo juro – aprendí.

Pasamos diez días al mar, y una semana en la isla del Caribe. Me cambié de barco. Otros veinte días al mar, y otra semana en las islas Acores. Otros diez días, y finalmente aterrizamos en Inglaterra. Os digo – yo soy aventurero, y he visto mucho desde el asiento de mi bici. Pero dejar la tierra atrás por esa larga de tres semanas y tal – fue otra cosa entera…. El viaje sobre el Atlántico fue completamente inolvidable, y después de tantas dificultades en encontrarlo, y tanto tiempo en hacerlo, podía sentirme que mis principios se habían endurecidos. Ya no habría la oportunidad de cancelar este viaje; casi era como un viaje nuevo había comenzado. Ahora estaba por allí, en el mundo, de verdad, y una pregunta continuaba a volverme – ¿No podría yo, hacer mas? ¿No es una vuelta en bici una de esas cosas que se hace para curar cancer y tal? Hmm pero ¿como quiero yo ayudar? Podría difundir conocimiento, sobre lo que estamos haciendo a nuestra planeta… sí, sí, seguro que sí… pero bueno, poco a poco….

Coninué mi vuelta por Inglaterra, Gales, y Irlanda. En Irlanda un día, bajando una montaña en el medio de nada, de repente todo cambió. Me caí de la bici en un accidente bastante violento. Se me rompió el pie y también la bici, pero no fue la culpa de ningun coche ni conductor irresponsable – no había nadie alrededor. Solo iba demasiado rápido.

Los doctores me dijeron que mi pie duraría dos meses en recuperar, y que no debería mojar el yeso, abajo de un cielo Irlandés que nunca deja de llover. No tenía amigos, ni bastante dinero para pagar un alojamiento. La asistente social me juró que yo no tenía otra opción: tendría que regresar a los estados unidos. Y al salir del hospital, sin saber lo que iba a hacer, la recepcionista intentó de consolarme: “Seguro que el resto de tu equipo va a reunirse contigo muy pronto, no te preocupes.” No pude responderle, por las lágrimas que me amenazaban.

Eso fue un tiempo desesperado, pero logré, en gran parte por la caridad de unas familias católicas que me alojaron y me alimentaron.(¡Muchas patatas!) De hecho, porque rompí mi pie, me pasó una experiencia muy divertida y muy auténtica en Irlanda. (por lo cual quiero decir mucho whiskey y mucho Guinness…=) No pero en serio, tenía mucho tiempo para pensar. Leí un libro de un tipo que pasó diez y siete años sin hablar ni una palabra, en protesta de derrames de petróleo, y bueno, si él puede pasar diez y siete años comunicando con su banjo y sus acuarelas, joder – yo puedo quitar los coches completamente de mi vida. Tengo una bici, no pasa nada….

Encontré a alguien que soldó el cuadro de mi bici, y reemplacé la llanta mi mismo, y por fin mi pie estaba recuperado. A continuar, pués, al camino – pero era invierno ahora, y el invierno Irlandés no es una broma. Sin embargo, y diciendome “Soy de Wisconsin, Soy de Wisconsin” (donde hace muchísimo frio) seguí a la vuelta en bici, cruzando el país de Galway a Dublin. Luego subí a Irlanda del Norte y Belfast, donde esperaba que alguien me podría llevar a Escocia en barco de vela. Pero la temporada de Navidad no es la de jugar con barcos, y aunque encontré y intenté de convencer a varios marineros locos…. tuve que tomar el ferry. Lo siento. (Sí, yo sé, yo sé.)

Atravesé Escocia en el invierno también y pasé la Navidad con un couchsurfer en Edinburgh. Pasé por Newcastle para comprobar la cerveza local, y estaba en Amsterdam para el fin del año dos mil ocho.

Una vez aquí en el continente, parecía que me caía naturalmente con gente viviendo de estilos alternativos con mas y mas frecuencia. Pero aun adentro de estes círculos familiares, y claro afuera en el “circo,” veía mas y mas, una enfermedad, casi hasta el fondo de nuestra sociedad. Al separarme de la industría petrolera en esta manera tan sencilla – escoger siempre la bici en vez de otros modos de transporte – notaba mejor la verdadera adicción no solamente al petróleo, pero a la conveniencia. Aun los viajeros activistas que conocí, que siempre viajan por auto-stop(que es de verdad una manera mas sostenible) – están acostumbrados en sus vidas, a una velocidad determinada por su condicionamente social. Casi no conocí a nadie que viajaba, ni vivía, verdaderamente despacio, y aun por mi lado, yo no me di cuenta que significa vivir una vida ralentizada hasta que cambié mis “planes” de asistir la Criticona en Madrid, y giré al Este, siguiendo sólo mi corazón, para destinaciones desconocidos y por quién sabía cuanto tiempo.

Sí que ultimamente pasé por Madrid, pero fue via Alemania, Austria, Slovakia, Hungria, Croatia, Slovenia, Italia, Francia, y Catalunya….

Llegué en España con mucha anticipación y con una comprensión mucho mas desarrollada de los peligros de la prisa y la conveniencia, y de la tecnología que los ha amplificado hasta un punto donde se entienden como completamente normales. Pasé cinco semanas en Marruecos también, donde todo el mundo listamente comprende cuando digo “SOR3A TAKTUL” – “la prisa mata” en Árabe – y ahora me siento bastante fuerte en esta filosofía para estar aquí mismo, ahora, ofreciendo a vosotros lo que he aprendido.

(Ahora, si me permiteís, antes de vuestras preguntas (y las fotos), me gustaría explicar un poco la filosofía de La Prisa Mata…. ¿Bien? Bien.)

Es verdad que hoy en día hay muchos problemas con el medio ambiente. Se acaban los recursos naturales de la tierra, y ellos se han convertidos en una contaminación que amenaza toda la vida, hasta cada rincón del mundo. Coches, aviones, fábricas industrialas, y agricultura grande tienen la culpa de esta consumación y contaminación. Pero porque existen estas cosas?

Durante la revolución industrial, el Occidental aprendió que se puede producir mas, llegar a mas gente, y ganar mas dinero, todo mas rápido, con el uso de nuevas tecnologías. Sin pensar mucho en las concecuencias, o las gentes oprimidas, hemos adoptado todo lo que podía hacer la vida mas “facil,” mas conveniente. (Es cierto que ahora tenemos algunas habilidades medicales y apoyos tecnológicos, como helicópteros, pero con toda la tecnología, el poder de destruir ha ganado mucho mas que el poder de salvar vidas, y además, la mayoría de estas tecnologías se guardan para el Occidental. No se ven helicópteros de hospital en los campos del tercer mundo – sólo helicópteros militares.)

Bueno – también este poder jamás visto antes, de viajar rápidamente o escoger de una seleccion mas grande de productos, nos da una forma de libertad personal. Seguro, ahora se puede visitar paises exóticos durante los vacaciones de trabajo; se puede asistir conciertos o conferencias muy lejos con sólo el tiempo del fin de semana. Ahora, gracias a tecnología, se puede comprar bananas y café de PERU, aquí en España. Tenemos mas elecciones – ¿que hay de malo en éso? Bien… hay bastante, porque esta tecnología que viene con frutas exóticas, ella no viene con educación ni conocimiento. Ha continuado a “mejorar” nuestras vidas, sin mencionar los peligros sútiles, hasta que el mundo anterior, un mundo mucho mas equilibrado, se ha olvidado. Casi….

En estes días, la tecnología es nuestro salvador. Para cada problema que sube, buscamos primero una solución tecnológica, porque se realiza la solución mas rápidamente. Pero rapidez es sólo una cara del valor total. Y cada ejemplo de tecnología viene con un alternativo, atractivo pero enfermo, que poco a poco está reemplazando nuestra comunidad. Está matando a la confianza entre nosotros seres humanos, que es necesario para sobrevivir, exactamente como el aire, agua, o comida.

Por ejemplo, si uno tiene su coche, ya no hay que quedarse en el barrio con sus vecinos. Si no le gusta la selección de amigos allí, puede irse a otra ciudad para buscar otros. Pero el efecto que tiene, hacer esa elección, es muy grave para el barrio. Luego cuando hay un problema en la comunidad, nadie va a comuniciarse; sólo va a llamar a la policía. No se fie en los vecinos como antes. Antes, si había un invierno duro, o simplemente necesitabas ayuda con tus hijos, había gente allí a tu lado. Pero ahora será difícil encontrar alguien que te puede ayudar aun solamente a subir las bolsas del mercado a tu piso… o bien, si TU ofreces a ayudar, nadie te conoce, y aunque tenga tu vecino una sola pierna y un brazo roto, puede ser que no te dejará tocar sus bolsas. Porque no queda mucha confianza en la comunidad. Se está reemplazando con Miedo, en gran parte por la culpa de este nueva libertad de escoger la comunidad, que viene de… el motór de combustión interna. La conveniencia.

Otro pequeño ejemplo. Hoy en día tenemos también muchas elecciones de productos, de muebles y ropa y tal. Suena bien, pero si vemos sólo un poquito mas profundo de la idea, ¿como nos ayuda, en verdad? Sólo veo una ventaja – cuesta menos dinero. Producción rápida, sin mencionar su contaminación, aumenta la consumación mucho… ¿porque mendar un pantalón cuando un nuevo sale tan barato? No quieres que los vecinos te miren con parches en la ropa, como un pobre…. Y además. Así los grandes corporaciones que pueden producir tanto, casi han matado al negocio pequeño, y algunas profesiones enteras, que eran una gran parte de nuestras comunidades. Se han muertos por esta elección alternativa, que viene de… la conveniencia, la prisa. Ahora ¿que relación se tiene con el dueño del Corte Ingles, o sus gerentes, o aún sólo sus empleados? La comunidad en este caso se ha reemplazado con una monstrosidad impersonal.

Bueno, hay muchos mas ejemplos, pero quiero preguntar: si continuara la sociedad así, consumiendo, comprando, tirando, siempre buscando lo mas fácil, lo mas rápido, lo mas conveniente… ¿como parecería nuestro futuro? Yo veo muchas mas tecnologías, tecnologías para compensar para las fallas de otras tecnologías que compensaron para las fallas de otras todavía, que al principio sólo existían para hacer nuestras vidas mas fáciles, mas sencillos. Pero la tecnología no es sencilla, es muy, muy complicada, y a la gran perspectiva no hace nada mas fácil. Es absurdo que tanta gente, en vez de gastar el tiempo para hacer algo, siempre eligen la opción de consumir algo mas. Creo que ya hemos visto que la vida no se hizo mas fácil por toda la tecnologia. Una microondas calienta la comida mas rápidamente, pero de hecho, ¿donde está la tranquilidad que debe de venir con ese tiempo extra? Un coche hace mas fácil el viaje al trabajo, pero en las calles yo no veo muchas sonrisas – solo veo muchísimos conductores enojados, ansiosos, y tristes. ¿Es mas fácil vivir asi, de verdad?

Es que el coche, la microonda, o los demás de nuestras conveniencias modernas – puede ser que sí, hoy en día son normales… pero no era siempre así. De hecho toda esta tecnología es muy reciente, tan reciente que yo dudo que hemos descubierto todos las ramificaciones sútiles, y éso es sin mencionar el daño obvio al medio ambiente, el gasto imenso de recursos naturales, y los muertes que causan. ¿No puede ser que el cuerpo humano simplemente no fue hecho para moverse con tanta rapidéz, y que nos hace daño invisible? ¿No es posible que hay algo que no vemos cuando lanzamos una tecnología nueva, o aún sólo cuando enviamos un correo electrónico? ¿Cuanta confianza tienes en los científicos, las corporaciones, y los gobiernos que nos da nuestra tecnología?

Bueno, quizás yo debía de haber nacido hace mil años, pero aquí estoy, preguntandome si queda alguien en esta tierra que se recuerda de una época mas sencilla, cuando no había tráfico a todos lados, cuando no se podía escoger tecnología sobre comunidad, cuando había que pensar en lo que decíamos y lo que aprendíamos, cuando el tiempo no era dinero, sino solamente tiempo.

Casi termino aquí, pero no quiero quejar tanto sin ofrecer una solución. Tal vez preguntas, “¿Pero que puedo hacer Yo?” La respuesta es muy sencillo – puedes usar tu bici. Puedes también luchar para mas carriles bici, o menos aparcamientos de coche y tal, y está bien. Pero sólo por montar en bici, se verán mas bicis en la calle, mas gente en apoyo de este practico, mas ejemplos responsables para el resto del mundo. Vas en bici, y los niños en peligro de hacerse en conductores ignorantes, van a aprender que hay mas opciónes.

Yo soy prueba que se puede hacer, y tú puedes ser también. Y no tienes que dar la vuelta del mundo entero – sólo tienes que dar la vuelta de tu propio pueblo.

(¡Bien, bien! Quiero decir otra vez que no soy una autoridad. Estoy aquí también para aprender de vosotros. Si algo que he dicho os ha subido un sentimiento fuerte, hablamos de él. Si teneís dudas o críticas, hablamos de ellas. Venga con las preguntas, las reflexiones, y bueno, la charla. Y… gracias por sufrir mi discursito….)

0 comments on “La Prisa Mata Charla”

  1. Me habría encantado asistir a tu charla, pena que supe de ella cuando ya había pasado.
    El título me gusta mucho, hay que ir mas despacio.
    Un placer haberte conocido. Un abrazo